limpiar orejas gato

Las orejas son muchas veces la puerta por la que entran gran cantidad de agentes patógenos, es decir, causantes de enfermedad. Por lo tanto, mantener las orejas de tu gato limpias es tan importante como brindarle una buena alimentación. Hoy te vamos a dar algunos consejos elementales para que aprendas cómo y porqué se deben limpiar las orejas de los gatos.

Primero hay que observar

Antes de comenzar con la rutina de limpieza, deberás observar muy bien el estado de sus orejas. Debes tener especial cuidado ante determinados síntomas. En caso de observar alguno o varios de ellos deberás consultar rápidamente a tu veterinario, dado que no se trataría de la suciedad habitual sino que ya estaríamos en presencia de enfermedad.

Algunas señales de alerta pueden ser:

  • presencia de cera oscura
  • olor fuerte, parecido al de la levadura
  • aparición de parásitos o ácaros vistos directamente

En caso de que hubiera éstos u otros indicadores de anormalidad. Lo más probable es que exista algún tipo de infección en los oídos, generalmente provocada por ácaros (aunque también debería descartarse alguna herida u otras causas). 

Los ácaros que se encuentran de manera más habitual se alimentan de la cera del canal auditivo de los gatos y tienen un ciclo de vida de alrededor tres semanas.

El veterinario es quien debe confirmar el diagnóstico. Los ácaros son muy pequeños y para observarlos es necesario un microscopio. Sin embargo, a veces podrás distinguirlos ya que aparecen como unos pequeños puntitos blancos que se mueven.

Al infectar el canal auditivo provocan irritación, picores e infección. En casos graves llegan incluso a provocar una obstrucción del canal auditivo. Además, ante éstas molestias, el gato intenta quitárselos o aliviarse rascándose con las uñas. Ésto además le puede provocar lesiones más graves que no harán más que complicar gravemente su estado de salud.

Señales de alerta: 

  • Tu gato se rasca con frecuencia
  • presenta heridas en las orejas provocadas por el propio rascado (también en las mejillas o el cuello)
  • pueden aparecer costras en esas zonas y en la parte superior de los ojos
  • cerumen oscuro
  • presencia de sangre fresca o seca dentro de las orejas
  • pequeños puntos blancos que se mueven en la oreja
  • tu gato inclina la cabeza o la sacude 
  • notas que tu gato mantiene las orejas aplanadas
  • percibes olor desagradable en las orejas

En presencia de alguno o varios de dichos síntomas, insistimos, acude al veterinario. Es el único que puede indicarte el tratamiento más adecuado según el caso concreto de cada animal.

Orejas sanas en 5 sencillos pasos

Una vez que hemos descartado enfermedad podemos proceder a limpiar las orejas de nuestro consentido. Para ésto, sigue cuidadosamente éstos sencillos pasos:

1- Procura generar un hábito agradable para tu gato en el hecho de limpiarle las orejas. Antes de empezar, asegúrate de propiciar un momento de relajación y de confianza mutua entre tu gato y tú. Puedes empezar con un juego suave, caricias, estimularlo con premios y todo lo que a tu gato le transmita tranquilidad. Puede llevarte un ratito al principio, pero éste paso es vital para que tu minino relacione la rutina de limpieza de las orejas con algo positivo y agradable. Además, te ayudará a llevarlo poco a poco a colocarse en la posición necesaria para limpiarlas.

2-  Una vez que hayas conseguido su confianza, observa que no existan ninguno de los síntomas de enfermedad antes descritos ni ninguna otra anormalidad.

3- Con ayuda de una toalla humedecida y el champú que habitualmente utilizas para su baño, empieza por limpiar la parte externa y peluda de la oreja. Retira cuidaosa y suavemente cualquier resto de jabón que pudiera quedar. (Recuerda que siempre deberás usar productos aptos para gatos, dado que ellos lamen su cuerpo y algunos jabones no específicos podrían intoxicarle)

4- Con muchísimo cuidado para no hacerle daño y con ayuda de una gasa de algodón estéril procederemos a limpiar la parte interior de la oreja. Enrollamos la misma en nuestro dedo índice y se lo pasamos por dentro de la oreja con suavidad. También existen limpiadores en forma de spray específicos para gatos. Son una opción muy efectiva ya que cuentan con aplicador y disuelven y arrastran la cera. Puedes probar también a ver cómo le sientan a tu gato dado que a muchos no les gusta la sensación.

5- Repite ésta rutina un par de veces al mes. 

Recuerda que el estado óptimo de las orejas de un gato es que estén de color rosado claro, sin puntos, manchas ni malos olores.

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